sábado, 10 de enero de 2015

Eres hiedra fresca.

Siempre hay un hueco
entre
 chumbera y chumbera
donde apenas llega el sol
y se levanta la hiedra.

De la nada nace un niño
entre cuatro muros de piedra
y un corazón nato
que grita al feroz viento
que aleje las lagrimas
como si de hojas se tratase.

Ahora en calma y de rodillas
voy predicando cerca del mar
quitándome las pinchas
que un día no me pude quitar.


Más vale tarde que nunca
me dijo mi madre ayer
y aun la estoy buscando
entre chumbera y chumbera
justamente en ese hueco
donde nace la hiedra fresca.