viernes, 15 de abril de 2016

Que no se rompan las horas

No he esquivado las altas horas
por una tontería ególatra, posesiva
me despojo de la sombra que no quiero
esa que mora en los tiempos malos, ralos 
en lo profundo de la gesta, de la ingesta
en este mundo incomprendido.

Calles repletas de perfiles falsos
que osan pisar a todo el mundo
schhh... ¡Que vienen los buenos
creadores posesivos de guerras
 incautas, violadores de verbos!

No quiero atrincherar las palabras
 dejar que las mentiras como balas 
me debiliten el alma, maten el alba.

No hay trincheras.
No quiero balas
que paren este latido
aunque la noche sea un reto
para despojarnos de todo aquello
que no gusta, que es inconexo.

Que no se perturben las horas
donde se apacigüen los sueños.