miércoles, 30 de septiembre de 2015

Mi cala.





Hoy regrese a mi cala 
a ese trocito de arena
que abraza el mediterraneo
cuando sube la marea.

El aire de poniente acercaba los recuerdos.

Las decisiones tomaron seriedad
pero la mar nunca esta en calma
cuando zarpo con mi barquita
a otros rumbos, a otros lares
 entre lucha y lucha con las olas
me dejo llevar sin quedarme quieto
parece como si viviera y muriera
al mismo tiempo, olas que me comen,
olas que provocan, olas que me tientan,
olas que me empujan y me quiebran
arrastrandome a esta cala
donde no se escuchan las sirenas.

El aire de levante me alza como gaviota 
desde el aire oteo las sonrisas que me tocan
hay amigos que me esperan y otros que critican
entre lenguas muertas, el vuelo es firme sin paradas,
hasta llegar al afluente de la ilusión.

Recojo las redes y todos los artes
apago la chusta hasta ahogarme
en otro sueño que me lleve
al mismo faro, a la misma cala
donde acostumbro a veces reír
y otras veces llorar, entre recuerdos,
 decisiones y otras locuras cotidianas
tipicas de un poeta.