miércoles, 22 de abril de 2015

Me quedé sin noche.

La noche quedó mordida
como quedó mordida la manzana
roída quedó la noche
como cartón en un nido de rata
somnoliento, temeroso
con el latido que se escapa
me quedé sin noche
cuando apenas me quedaba
na-da.

Deambulando por los rincones
como el vagabundo en madrugada
llorando hacia adentro
gritando hacia adentro
encendiendo el fuego
en mis entrañas.

Telarañas en el tiempo
hojas entre hojas marchitadas
lagrimas de mármol
talladas con manos sudadas
traspirando en el viento
como Odiseo en Ítaca.

Una mano llevo vacía
en la otra verbos y daga
versos escritos en el agua
me quedé sin noche
cuando apenas me quedaba
na-da.