domingo, 15 de junio de 2014

La voz de la conciencia.


Suena una voz que nunca escuche 

la voz de la conciencia pidiendo calma
otro tiempo muerto sin estrategias 
que no debe escurrirse entre los dedos.



Un candil para la noche
un aroma para el cuerpo
una llama para la vela
una sonrisa a destiempo.

Las musas andan hechizadas
la luna tiene la culpa 
un aquelarre en su mirada
cantado por siete gitanas
canasteras a la orilla del río.

Un beso quiero en tus labios
un beso que no sea robado
la gentileza es conciencia limpia
tan limpia como la casta
tan pura como el tiempo
que no hay mal que por bien no venga.

El germinar, da una planta y después
su cosecha bendito sea el viento 
que a favor me lleva, tanto tiempo
inmóvil que ahora me pesa.

no hay triunfos sin un alto esfuerzo
no hay flamenco sin guitarras
no hay tinieblas en la luz
ni amores sin temores 
ni rubores sin vergüenza.

Es la voz de la conciencia
retumbando en los latidos.