jueves, 6 de marzo de 2014

¿De qué me sirve mi mundo?

¿De qué me sirve el sollozo, si mi vida sigue igual?
¿De qué me sirve aislarme cuando el sol sonríe?
Si las flores de cerca huelen mejor
si el agua de la fuente sabe diferente
y tiene otro cantar, si los pájaros en el parque
 comen de mis manos.

¿De qué me sirve?
¿De que me sirve refugiarme en este mundo
inconexo construido por mi mente?
Donde las rosas han sido podadas 
y solo quedan espinas.
Donde el vino más dulce se vuelve amargo
maniatado de píes y manos esperando
con un cutter en la boca y el corazón
envuelto en papel de regalo.

¡Qué me liberen de esta oscuridad!
que echen mis sogas al pozo
 y me liberen de este subterráneo
tan profundo que anda moliendo mis huesos.

Mí cuerpo cogerá forma 
irán a pacer los animales
seré flor salvaje para brebaje
elixir de la tierra que piso
semillas llevo en los píes
y una cosecha en el alma
¡que pronto corten mis sogas!
y no sentiré más la cautividad
en esta inversa libertad.

Mis ojos regarán de alegría 
las flores de esta cercana primavera
que piden a gritos la liberación 
de este mundo que no me sirve