domingo, 14 de abril de 2013

No es por mirarte.

Si te miro a los ojos
me siento impotente,
Prefiero no mirarte,
huir hasta perderme.

Te encuentro, me encuentras
y vas derecha a mi tímida mirada.

 Te acecho, me acechas y caigo
 lentamente  
al abismo de tus ojos.

Muerdo y peco...

Y no es por no pecar,
ni por morder, ni por juzgar,
respeto el tablero del amor
 y a sus adictas locuras.