martes, 5 de febrero de 2013

Soñé...

Anoche me quedé a solas
dialogando con la vida...

Apurando el vino en el templo de baco.

Y al trasluz de la copa
una sonrisa que era mía.
Libre, alegre, soñadora,
capaz de hacer un sueño realidad...

Apenas se escuchaba el fuego.
Apenas lloraban mis ojos rojos.

Un estruendo me despertó
y quise seguir soñando.
Y quise seguir sonriendo,
en esta vida tan complicada
como la de ayer.