viernes, 26 de octubre de 2012

SE MARCHA OCTUBRE CON NUESTROS SERES QUERIDOS.

¿Por qué recordar vuestra ausencia,
si cuando la recuerdo llora en mi el dolor?

                                                 Bajitas palmeras, rodean la casa donde asilo                                                   moradoras de lagrimas se vuelven en la
mística noche del treinta y uno.

Él octubre se marcha con una cariñosa despedida,
algunos ya marcharon con el, sin darle tiempo a nada.

Bajo el brazo un memorándum para ser obsequiadas
aquellas personas que partieron hacia el país del
eterno sueño, aquel donde la contaminación guarda
fragancias de velas e inciensos...

Donde los mortales también somos recordados,
sobre el altar de júpiter.

Desde allí, nos protegen dejando su pequeño
astro de luz y constantemente luchan por aportarnos
las mejores energías, allí no moran los faltos de juicio
ni los incrédulos
me lo susurró un poeta en sueños sin la voz rota.

¡Tierra de pecado, es donde las lágrimas caen
y se humedecen!
Lágrimas que son derramadas por el alma.

Lágrimas por ausencia de los besos que ya no tengo
de las palabras y tu voz que no se oyen, del amor
que me enseñaste y dejaste en mi .

Mándame un beso madre....
Mándame un beso que tengo frío,
que con tu vaho  me alientes
al menos de recuerdos sonoros
que sobre ese pasillo de sonrisas
de infancia lo recorra como niño.


Que no soy incrédulo, ni me he vuelto loco
por el mal camino.
Me siento en la necesidad de pensar que 
vuestra presencia, me arrope en la noche de treinta y uno.




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