domingo, 28 de octubre de 2012

ASÍ, VEN MIS OJOS.

En la claridad dela noche
descansan mis mentiras,
en el último cajón de la mesita...

En la oscuridad del día,
crecen las ganas de superación
convirtiendo mi vida en una carrera
personal que no debo perder.

Y entre inmensos jazmines y rosas,
reposa el aroma de tu voz exhalando
el dulce veneno de mi vida en flor.

¡Como agua que baja del río me posees!
  
Y mi cuerpo magnetizado por el tuyo,
es una vez más y sin apenas forzarlo.
Una loca atracción, que acaba reposando
como siempre en la misma cama, que sabe
esperar mi retorno...

Seguiré forzando mis ojos en la claridad
de la noche y en la oscuridad del día,
velando por aquello que merece mi amor,
mi dedicación y mi sinceridad...

Que no ha de expirar este amor
si no oye tu voz, si no bebe tus besos.

Esperaré a que calme tu enfado para
repetirte una y otra vez que te amo 
bajo las sombras de tus dudas.