domingo, 30 de septiembre de 2012

TORERO:

A ti, que llenas la plaza de miedos y de
emociones, de sueños y despertares...

A ti, que pasas la muleta de mano en 
mano, con los gritos de un olé y 
rebosas las paredes de tu capilla  
con vírgenes  del gran poder que
son las protectoras de un oficio 
envuelto en sangre.

Una casta con bravura yace ante
tu ser y otra que nace en las dehesas
de tu apadrinada tierra.

¡Naces con el toro y mueres con el toro!

Oras a deshoras, ríes cuando duermes,
y lloras  cuando acabas, con la vida del 
morlaco en el centro de la plaza...

¿Quién pudiera ser hombro, para levantarte?
¡Estoque para protegerte!
y capote para que en tus manos quede.