martes, 7 de agosto de 2012

Uno aprende


No mirare más a tus ojos,
 no vaya a ser que me confundan.

No derramare ni una sola lágrima por ti
pues por fin ya aprendí.

Te besare mil veces si fuera necesario
y mil veces te besaría si me lo pidieses
pero dos mil veces te diría que no
si me reclamaras amor
el amor que se perdió.

Derramaste lo que se lleno de pasión
hoy que si, mañana que no
cuanta confusión para jugar al amor
y para el amor la mejor baza un buen corazón.

Jugué y aposte, todo perdí, lo puse todo en la mesa
y la banca se lo quedo.

 Uno aprende que al amor no se juega
hace daño…

Y uno aprende a levantarse
y uno aprende a sonreír
aunque por dentro se sufra 
y el cielo por momentos
quede gris.