sábado, 16 de julio de 2016

Llevadme.

Estos vientos sin compás
me llevan loco a trompicones.
La tarde cae, el mar se agita
estos vientos sin compás
que tumban las horas
en las que no me habitas. 

Tarde sola, quieta y calla
se deja llevar por un gesto 
acompañado de palabras
que lo expresa todo sin decir
apenas nada, pintando besos
a diestro y siniestro con la mímica
del alma, hasta el alba dijo un tal
pobre preso por defender tras atentar
su alma. Estos vientos sin compás
que dominan y me llevan a veces
de paseo y otras tantas a rastras.

Vientos de poniente, de levante,
de lebeche, busco paz y calma
no me llevéis a la orilla donde
las olas con furia golpean las rocas
erosionando con el tiempo las palabras.

Llevadme a esa cala donde me acaricien
los versos a destiempo y sin movidas.