sábado, 5 de septiembre de 2015

Ca-u-ti-va-me.

Me hiciste cautivador de palabras
sin apenas quererlo
sin apenas pensarlo.

 Pensador incauto
 atrevido, sosegado,
capaz de saltar el alto muro
para estar a escasos metros
tan cerca de tus labios
tan cerca de tus celos
que en el aire se agitan
los besos, tensos, perversos.

Quien te ha visto, quien te ve
que querías escribir un cuento
y escribiste una novela
donde el crimen no esta permitido
así que no impliques a nadie
en lo que tú y yo llamamos locuras.

Ese beso de la escarcha
que nace y muere en el tiempo
y no enrojece la mejilla
fabricando el gesto pulido
entre tu mirada y la mía.

Me hiciste cautivador de palabras
no cazador del beso furtivo
sentirme príncipe
 al borde del precipicio
conjugando el tiempo
a que no todo se de por perdido
así que ya me debes
otro beso cautivo.

Ca-u-ti-va-me
-con-
-tu-beso-