sábado, 4 de julio de 2015

Presidio.

Preso, soy preso de las noches
ni una siento libertad
de tan siquiera pensar, 
evadirme entre barrotes
que oprimen, que hielan
que atormentan, que ciegan.
Pensar que miro al fuego
pensar que miro al trueno
pensar que miro y luego muero.
Son costumbres de humanos y no
 de los muertos, vivir con amor
y no vestir a los santos ciegos.
Y es que todo mal que haces
se cobra de poco a poco
 en monedas de robín 
de plata o de oro 
el valor es el mismo
cuando los pájaros revolotean
 la azotea donde se crean los sueños.
Preso, soy preso de las noches
desde que no amas mi nombre
desde que no besas las cartas
y con tus labios dejas el sello.
Todo esta en la mente
la libertad, el amor, las ganas,
las noches, la llave de la cancela,
el reproche y el camino que por miedo
a veces desistimos, por no atajar
a la realidad de lo que andamos viviendo.
Me cuesta morir por las noches
y cuando lo hago Ra
 traspasa con sus rayos la ventana
y vuelve a resucitarme, hacerme fuerte.

Hoy pude fugarme de nuevo
utilice el hueco entre verso y verso
para posarme en tu ventana 
y sentir este amor preso.