miércoles, 24 de junio de 2015

Y los días.

Y vendrán los funestos días
 sin ira, sin lira, sin mira, sin cura
y vendrán los días sutiles 
con ritmos, con algoritmos, con aforismos
y síntesis perdidas,  sin treguas, sin causas.

Como trigo pal molino
como agua pa la tierra
como dinero pa los bancos.


Aunque todo se pierda.
Aunque se te mueran las ganas.
Aunque tientes a la vida.

Jamás te agarres a un hierro ardiente
tan solo por sentir su calor, su candor.

Hay días, habrán días, vendrán días
y se marcharan los días
y todos los días seguirás aprendiendo
con ganas o sin ellas, 
con alegrías o penas
con carga o libertad
con delirio o sordera
con tanto o sin nada.

Siempre con los días
hasta el fin de los días.

¿Soledad en que te convertiste?