viernes, 12 de junio de 2015

Promesas.

Antes que llegue la noche
quiero prometerte un beso
que no implique compromiso.

Antes que llegue la noche
quiero prometerte sinceridad
que no implique al silencio.

Antes que llegue la noche
jugare a unir las palabras
sin maldad,
 como los niños chicos.

Antes que llegue la noche
ya me habrás vivido.

Habrás sentido la desdicha
de tenerlo todo y de no tener nada
desde un abrazo completo
a sentir el vació de la acaricia
o sencillamente un leve suspiro
en el tiento de tu boca a destiempo.


Y es que nada puede ser real cuando se sueña...

Soñar y soñar hasta que despierte
cerca tu orilla, contemplar los mares
que rodean tu cuerpo y danzar a lo loco
sin miedo a perder el rumbo.

Soñar y soñar amar plenamente el verbo
sin analizar el verso 
sin analizar todo aquello
que pueda arrebatarnos
 las promesas.