viernes, 15 de mayo de 2015

Un bolero incansable.

Camino hacia los rizos de tu pelo
por las arenas de tu piel
conmutando una pena lírica
que no refleja en ningún papel.
Se bifurcan los besos en tu cuello
por los destinos de nuestros cuerpos
ellos tan exigentes van y se enredan.

Se enredan como la hiedra
en el estío de cara al sol
ofreciendo una sombra.
Se enredan como tejido de soga
que sujeta la proa de un barco
de cualquier puerto en calma.
Se enredan como el amor a la carne
ellos solos se enredan.
Como mis dedos a tu pelo
como los versos que te dejo
en cada cala
 desde el primer día de enero
y volamos por abril
cielo añil y albañil que se refugia
bajo la sombra de la hiedra
mientras suena este bolero
sin una mentira al quererte
cuyo estribillo es sencillamente
amor por amor te quiero.