martes, 14 de abril de 2015

Seré un emigrante más.

Si me marcho, todo seguirá igual
los falsos palitos en la espalda
la plaza sin sombras (vacía)
el mar soplando de poniente
y tres meses de labor
para sobrevivir otros nueve.

¿ Que pierdo?

Si de mi mano 
me acompaña su mano
si de mis labios
me acompañan sus labios
si de mi valentía 
me acompaña su coraje
seguir sufriendo
estas consecuencias de la vida
que nos mata el sueño
y no nos mata el hambre.

¿Me preguntan si tengo miedo?

Tengo miedo a no volar
a no descubrir una nueva vida
a seguir alterando los números
sin obtener una  cuantía.
Tengo miedo a seguir apagandome
que mi cuerpo sea un velatorio
sin un muerto al que orar
sin una hora que decidir
sin una meta conseguida.

Si me marcho todo seguirá igual
España se quiebra de a poco
 y ya sé que la política
 es un juego de palabras 
allá donde valla 
la cuestión no es cuestionar
si no reaccionar antes de comer
todo el negror que se disipa ante la vista.

Las maletas ando preparando
junto a ellas
 el reflejo de su sonrisa en mi cara
doblando lentamente la vida
para coger impulso
cuando de esta tierra parta.