miércoles, 1 de abril de 2015

Primero se hizo carne la voz, después el eco.
Primero se hizo carne la avaricia, después el ego.
Primero se hizo carne la sensatez, después la hipocresía.
Primero se hizo carne la palabra, después quiso ser tan humilde
que la vida no le dejo tiempo a experimentar y acabo con una misa

y la ropa roída por los ratones.

Hay que estar en la linea del bien, más cerca de la luz, que de las tinieblas
apreciar lo que un@ tiene no en lo material que va y viene, suma o resta según
los días y el esfuerzo sino en lo espiritual aquello que se hace carne desde el alma
y que podemos apreciar en cada uno como se aprecia junto al mar o en la cima de una montaña el extenso azul del cielo que abraza al mundo.

Oropesa del mar Castellón España.