miércoles, 15 de abril de 2015

Hay un tigre suelto.

Hay un tigre suelto
a las orillas del mar de la plata
 sobre las cuerdas un tango danzando,
Buenos Aires en el corazón de su guitarra.
Hay un tigre suelto
que ruge en versos
atrapando la luna
una mujer en sus playas
y hasta un payaso triste
en la consulta del Dr. Amor.
Hay tres blancos que ladran
con barro en los colmillos
el alfarero le da forma
de su casa hace un castillo.
Hay un tigre suelto
que se baña en mar de amores
su felicidad esta en dar a los demás
erudito tigre en cada garra un valor
maestro para quién entiende de la vida
que enmascara sus penas y obsequia alegría.
Hay un tigre suelto
en especie de extinción
que borda verbos en las nubes
donde las palabras se hacen carne
en este mismo momento que sus ojos
son parte de mis ojos su alma victima
de mi cariño con el verso firme
hacia buen rumbo ahí, sí ahí
a un hueco indiferente de tu corazón.