viernes, 12 de diciembre de 2014

Conciencia

De azahar y jazmín 
son tus perfumes niña,
los campos de tu cuerpo
mis faenas, y tus ríos... 
Tus ríos, corrientes que me llevan .

Horas muertas pido
tregua de mi causa
hilvanar el beso, la sombra, 
el sutil quejido
son cosas de mi casta.

Y al mirar al cielo
 verse caer en cima
comprendí que la belleza
siempre es sombra de la rima.

De los aires de tu cuerpo 
y del verde aceituna
lo demás se lo lleva el tiempo.