jueves, 22 de mayo de 2014

El remero.

Estrellas y más estrellas
grillos cantores sin tregua
el mar queda tranquilo
el remero enamorado
rema y rem(a hasta la orilla
derechito hacia su escote, 
camarote
donde descansa la pasión
sin sábanas, sin fantasmas
sin compromiso para quedarse
hasta romper el alba.


El iluminado aleteo de una plaga de luciernagas recreando un rinconcito
de la noche andalucí
repletito de giraldas
de rebujitos en la mesa
y un buen taconeo
en el tablado de su barca
la noche sigue estrellada el remero
teme a la morena de grandes
ojos negros hija de Neptuno.