miércoles, 16 de abril de 2014

Por momentos muero.

Por momentos muero en mi pena
 solo tú, amor me hechas en falta
mientras quién dice llamarse familia
ahonda la tierra con pala.

Extiendes tu mano en mi mano
y no dices nada
porque todo lo sabes cuando besas
me resucitas con tu cariño
amor profundo, extenso, ralo.

Te debo mil besos 
cuando tú no me debes nada
limpias con tu pañuelo
las palabras sucias
que se clavan como puñales
en el alma y al hipócrita
que ataca lo mandas más alto
de lo que vuelan sus palabras.

Leyenda en el tiempo 
serán mis primaveras
tus primaveras
 todo te debo, toda te siento
¡leyendas por amor de Dios!
sí, leyendas mis versos
al menos para ti serán leyendas
cuando por fin tenga el privilegio
de haber partido, descansaran mis versos,
tus versos en algún lugar de la poesía
dejaré mi lado más intimo
tu amante en letras 
en cuantas noches te haya escrito
mientras duermes a escasos centímetros
siempre te desvelara mi labio, mi abrazo,
mi sexo para pedir tu cariño.

¡Cuanto te amo, mi fiel compañera!
aunque a sollozos mientras escuchas
no lo creas, ahora que puedo, 
hoy que aún no es tarde 
ahora que aun respiro sobre tu vientre
ahora que meces mi pena, mi soledad, mi castigo 
que si no estas se hace canto y se apodera
me lleva donde quiere, donde hiere, amor
quédate conmigo... No quisiste a otro hombre
que te diera más abrigo, me escoges a mi
tan hombre como niño, cuantos palos más
me dará la vida hasta dejarme tranquilo.

Me gusta morirme por momentos
ya que cuando muero olvido
me elevas al séptimo cielo 
cuando solo con un beso
resucitas mi lado herido.