sábado, 8 de marzo de 2014

El sol, el mar y su misterio.

Abrí las persianas de mis ojos
y dejé entrar al sol en mi vida
me invito a pasear por la cala,
acepté humedecer mis píes
las olas me acariciaban 
querían más de mi 
y me lancé al mar.

Al salir me despojó 
de  negatividad
misteriosa magia del mar
que me retuvo hasta el ocaso
y allí estabas tú.

Cual beso me lanzaste
que me quitaste el frio
ahora me encuentro 
en tu cama, en una lejanía
que me hace más fuerte
arropado por unos besos
que no son robados
sino obsequiados y...
unas tostadas quemadas
por nuestro descuido 
el jugo de naranja
volvió al frigo
demasiada temperatura
en la habitación
que hasta las rosas
se abrieron por completo
y nuestros cuerpos huyeron
hacia la ducha para seguir
amándonos
bajo el agua fría.