sábado, 22 de febrero de 2014

Sentencia...

Mis noches en libertad
son las mismas noches
los mismos momentos de 
insomnio... De oscuros
pasillos con pasamanos
oxidados por el dolor.

Escaleras que te llevan al temor
ecos que pestañean para pausar
los llantos... Coger aire,
oxigenar las palabras 
y poder escribir un sueño
donde el pretérito pasado
se desvaneciera entre el alzheimer
reseteando constantemente 
la conciencia de este ser
 que anima a fallecer
sus recuerdos negros
vestidos con una toca
que firman sentencias
cuyo fallo en folio dice:
 condenado al recuerdo.