domingo, 16 de febrero de 2014

Desenfreno...

Llega la noche de puntillas, hablando bajito,
con discreción, perfumada con la mirada pintada
acechando mi sombra desabrochando lentamente
la camisa, callejón donde retumban los latidos
hasta llegar a la pista de vuelo de la cama
 donde amamos mientras nos lanzamos a volar
con las aves nocturnas... Fantaseemos en cada rincón
hasta que los besos y nuestros cuerpos queden agotados
mirando al cielo raso de la noche que aún no encuentra
 cansancio, ni el despertar del alba, solo el rocío de nuestros
cuerpos diciéndose el uno al otro, ámame despacio que no tengo
prisa, solo brisas que siguen calentado la profundidad de los suspiros.