lunes, 23 de diciembre de 2013

Oscuras inquietudes.

Tengo inquietud sobre el lado oscuro de la vida
esa sensación que por momentos escuchas voces
sin saber por qué resuenan en la noche, 
sin saber por qué tanto temor a una oscuridad

llena de sombras que pasean por delante 
de la vela que enciendo por el morbo del baile
de su llama, quién me llama, me protege
hasta en calles con largas cuestas,

 el descenso es peor que la subida,
 si no sufres picadura de serpiente, bocado del diablo
 que siempre ronda quererme,
 recordándome en el presente
fragmentos del pasado
 y los palos de ciego en un futuro,

 que por duro que sean los años y las experiencias, 
se etiquetan como el vino que para cosecha el destino,
 cruzar solo la acera no es una obligación en el camino
 y es ahí cuando extiendo mi mano al lado oscuro de la vida
con cariño pero sin dejarme llevar.