jueves, 15 de agosto de 2013

Sincera fiebre:

En estado febril 
también se dice te amo,
no son delirios de incosciencia,
ni de la amígdalitis que quiere
derribar los altos muros de mi garganta.

La conciencia de mi amor
no es daltonica en defensas,
bien sabe lo que entiende
bien sabe lo que dice
que del aire coge suspiros
para seguir echando raíces ,
agarrarme a la tierra de tu cuerpo
y con mi sudor moldear de nuevo
la arcilla...Hornearla en mi alegría,
sin necedades ni melancólias.

Que aunque esté en estado febril
las palabras salen destiladas
de mi boca para embriagar la tuya
con la mayor sutileza. 

¡Te amo a 39°,
mi cuerpo comienza a tiritar!