domingo, 2 de junio de 2013

Un mensaje en la botella.

Más vale que paseen
los besos por el arenal
al atardecer
Que no esperar sentado
y verlos que se marchan
 con la marea.

Por eso esta vez fui cauto
y decidí escribir un mensaje
dentro de una botella alicaída,
que danzaba en la noche como
una moneda de canto encima 
del perfil de mis labios.

¡Por favor, no te demores!

Con los pantalones mojados
hasta el culo, sin pitillo que
echarme a la boca, me pregunto.

Dicen que el amor es ciego
¡habrá leído el mensaje!
O quizás este decorando la botella
algún rincón de su casa.

¡Ya ni quedan besos, ni amores,
ni botella, ni tiempo, ni pantalones!
Quedaron enterrados bajo la arena
en ese revolcon loco de excavadora
que profundizaba los gemidos !un cráter!
escamas de la luna que caían 
cuando se soltó el pelo
por momentos me sentí
un actor secundario que dobla
las escenas de peligro de matrix.

Remontando simplemente 
un mensaje en botella
de pirata a pirata 
así nos dejo el rón
abordando y desabordando 
buques con velas de raso
y tierra a la vista.