viernes, 8 de marzo de 2013

Día de duelo:

Suspiras con la misma fuerza tu dolor
como golpean las olas a las rocas 
en un temporal que siempre recordarás.

Te vistes de gala a oscuras, a gritos

liberas tus lágrimas que oprimen tu cuerpo
provocando una asfixia y rigidez constantes
bajo la Osa Menor.

Vomitas de nuevo tu dolor desde las
entrañas y con afonía enmudeces.
Acabas de ver la marcha del viajero
que nunca regresa. Se marchó sin despedirse,
sin apenas decirte nada. No te culpes, no quiso
más dolor del que ya te clava.
Guarda su sonrisa, guarda sus palabras
y juega a aliviar tu dolor recreando 
una despedida, la que más te hubiera 
gustado, la que más ilumine tu alma
y vuelve a escucharla con los fragmentos
del mar en calma.

Yo me quedo contigo amigo, a pesar de la distancia
en este día de duelo en el que el consuelo es mudo
y los ecos de tus lágrimas salpican tu traje y rebanan
el aire que tanto te cuesta respirar.



Este poema lo he compuesto para mi amigo José Antonio Gallardo
en un día de duelo, te acompaño en el sentimiento José sabes que nuestra amistad 
es a distancia pero los amigos de verdad no dejan de apoyarse en estos momentos.