sábado, 9 de marzo de 2013

Dejé:

Dejé de admirar la belleza
y aprendí a caminar en duro
hasta desgastar la certeza
al ser olvidado por el mundo.

Los besos eran mudos.
Los sueños pesadillas.
Los cantos eran gritos.
Y las palabras dejaron
de ser palabras.

Dejé  de ver las flores
pero no dejé de clavarme
sus altos espinos.