martes, 26 de febrero de 2013

Suplicas...

Nítido cielo azul 
¡dame valentía!
por si mañana
 levantase cobarde 
y se alejase la
 estrategia
de mi lucha...

Que se parta en dos
la coraza  de quién
me juzga y en su alma
impura, entrase 
mi sonrisa para
abrirle los ojos 
ante el pecado.

Y así detener la mano
que pone
sal a mis heridas,
bajo este cielo azulado
que escampa lágrimas
como gotas de lluvia.