martes, 22 de enero de 2013

Días de luvia.

La mañana se despertó con un gris,
color perfecto. Desahogo para mis ojos
nada mas caiga la primera gota...

Deambulo por calles sin nombres
y veredas de verdes eucaliptos 
afónicos.

Rezo para que los grises días
se alarguen...

¡Necesito llorar! en mi casa
no me dejan...

Me pierdo, me evado, me consumo.

Días de lluvia, piltra  prohibida
dónde descansan mis angustias 
y se disfrazan mis lágrimas.