domingo, 16 de diciembre de 2012

El cuento cambió:

Tengo fuego en las manos
veneno en la lengua
y rabia e impotencia en los bolsillos...

¡Este país dejó de querernos!

Ya no quedan bobinas de hilo
y la maquina de crear billete, quedó obsoleta.

Muchos políticos tiraron de cuento
se volvieron robbín de los bosques
y sus moneditas de oro quedan en casa...

¡El cuento cambió!

¿Y ahora ha que cuentista creo yo?

Si todos como payasos hipnotizan
al pobre y luego bajo la hipnosis,
quedan desolados y desahuciados ...

¿A quién coño creo yo?