lunes, 24 de diciembre de 2012

Ceguera:



He bailado sobre el eco
del aleteo de una luciérnaga,
en esta noche de inmensa
timidez y...

Tú en lo más alto de
la boira. Danzando tu vientre,
llevándome al caos
mientras soy asaltado
por tus besos, que me moldean
y más tarde quedo petrificado...

En escultura quedó el momento.

El baile me cegó, se quedó
tatuado en mi pupila.